¡Vamos Argentina! (y otras yerbas)

Publicadas por Mael 16 jun. 2006

Dice el tango que 20 años es nada... entonces 24 deberían ser casi nada ¿no?

Pero si sacamos una cuenta muy a groso modo podemos decir que la aspiración de vida de una persona promedio es de 78 años (lo que me lleva a pensar en la pobre persona promedio que no puede aspirar a vivir más, pero eso es otro tema) por lo que 24 es casi un tercio de lo que las estadísticas dicen que podemos estar en este plano físico... entonces puedo concluir que, siguiendo un razonamiento lógico:

24 años = CASI NADA
24 años = CASI un tercio del total

Por lo que

CASI NADA = CASI un tercio del total

Por lo que

NADA = un tercio del total

Entonces, si NADA significa CERO, nos queda que

0 = un tercio del total = total / 3

Y como cualquier cosa multiplicada por cero da por resultado cero, nos queda

0 = total

Y si reemplazamos total por su valor nos queda

0 = 78

De esta falacia se pueden concluir varias cosas:

- 20 años son un montón de tiempo.
- Las estadísticas mienten y el total no es 78.
- Todo este análisis es una farsa.

Haciendo caso a lo que la comunidad científica comunmente hace, voy a optar, por capricho, a analizar el resultado que más me sirva para mi disquisición, por lo que, cientificamente, concluyo que 20 años son un montón de tiempo.

Teniendo en cuenta esa base, y en un día tan especial como hoy (en unos renglones más les cuento por qué es tan especial), empecé a pensar qué es lo que recuerdo de hace 24 años, o sea del año 1982, año en el que, un día como hoy, dejé de ser hijo único para pasar a ser HERMANO MAYOR (sí, con mayúsculas, porque estoy orgulloso de serlo... orgulloso por ella, obviamente, yo no tengo nada que ver).

Y más allá de que tuviese sólo 4 años y medio (ya que muchas hipótesis dicen que esos son los años que más nos marcan para el resto de nuestra vida) hay pocas cosas bien marcadas en mi memoria, a saber:

- jugar en el borde de la cama de mis abuelos con mis autitos de juguete. El borde de la cama tenía una forma especial que hacía las veces de rampa para mis bólidos.
- ir con mi madre a llevar barras de chocolate para los pibes que estaban en la guerra de Malvinas.
- el teléfono en la cocina de la casa de mis abuelos, que estaba en una repisita y desde el cual mi padre me habló para decirme que había nacido mi hermanita.
- la transmisión del acto de la Plaza de Mayo y a un señor de uniforme gritando mientras mucha gente lo aplaudía.
- la puerta del sanatorio donde dió a luz mi madre, que me parecía enorme con sus grandes puertas de metal.

Como podrán ver es dificil obviar dos temas que me marcaron mucho... pero también podrán notar que no hay referencia ni a cosas que me hayan pasado en el jardín de infantes (mi universo en ese momento), ni al mundial de futbol que se jugó en España, ni de eventos especiales que pueden haber ocurrido en mi vida cotidiana... y eso me hizo preguntarme algo más ¿Qué tanto recuerdo de otros años?

Para hacer más desarrollable mi pregunta ¿Cómo puede ser que sólo recuerde 5 cosas de todo un año? Lo que quiero decir es que, si sumamos los segundos de tiempo que ocurrieron entre esas 5 cosas, como mucho llegamos a un total de... 5 minutos. ¿Un año tiene 525600 minutos y yo sólo logro recordar 5 minutos de un año tan especial como 1982?

Claro, la respuesta obvia es "¡pero sólo tenías 4 años!". OK. ¿Cuánto recuerdo del año 1996? (obviamente elegido porque sucedieron muchas cosas)

- la vuelta en el colegio con los diplomas en la mano, mientras las preceptoras nos vigilaban para que no hagamos destrozos.
- el viaje de egresados con las resacas, los amores (calenturas) pasajeros, los hermosos paisajes que conocí, la supuesta liberación del yugo del estudio y toda la adrenalina de haber terminado con una etapa de mi vida.
- haber visto por primera vez al amor de mi vida (bueno... a sus piernas enfundadas en unas hermosas medias negras y sus curvas entalladas en lo que ella decía que era un trajecito a lo Scully de los X-Files)
- Algunos flashes de ciertas convenciones de historieta, animación y fantasía (Fantabaires y el Historietazo para ser más exactos)
- haber hecho el primer contacto con una de las personas más importantes de mi actual túnel de realidad.
- estar esperando en la puerta de la radio que me iba a dar un espacio para tener, junto con un amigo, mi primer programa de radio.
- idear en papel (no tenía ni computadora ni los conocimientos para manejarla en ese momento) el logo de lo que iba a ser mi programa de radio.
- ver por primera vez en mi vida una persona más grande que yo (él tenía mínimo 30 años) orgullosa de tener muchas historietas y estar vendiendo las que le sobraban, intentando estafar a los pequeñuelos ignorantes como yo.
- el regalo de fin de curso de mi padre, mi primera agenda electrónica, la cual debería usar para tener registro de mis futuras treas universitarias.

Y ahí se acaba.

Si sumamos estas 9 cosas (y teniendo en cuenta que no recuerdo ABSOLUTAMENTE todos los minutos que pasaron en los 7 días del viaje de egresados ni en los días de las convenciones) podemos hacer un estimativo de... dos días, 3 horas y 30 minutos (siendo recontra generosos con los tiempos), es decir 1650 minutos de los 525600 de todo 1996.

Sigue siendo poco ¿no?

¿Será por eso que el tango dice que 20 años es nada?

¿Será porque, como no nos acordamos de absolutamente todo lo que nos sucede durante el año, necesitamos ciertos gatillos mentales que nos den la seguridad de haber vivido esos años y no haberlos desperdiciado, al menos por esos mínimos minutos que valieron la pena?

¿O será que estamos tan anestesiados que no VIVIMOS (con mayúsculas) como deberíamos vivir por lo que sólo nos acordamos de muy poco (es decir, lo poco que realmente vivimos)?

¿Cómo será recordado este año?
¿Será recordado como el año del mundial-revancha (si es que salimos campeones del mundial de futbol, obviamente)? ¿Será recordado como el año en que, de nuevo, nos robaron la alegría de ser campeones en algo?

¿Qué tan necesitados estamos de una alegría que el país entero se detiene por unas horas por la sola esperanza (porque nadie nos asegure que ganemos nada) de tener algo que recordar en este año?
No en vano estoy escribiendo estas líneas mientras otros están con esa esperanza en sus corazones, y bien dificultoso se me ha tornado plasmar ideas en estas muchas (quizás demasiadas) líneas, ya que el oxioplast parece repleto de una sola idea: Argentina tiene que ganar el campeonato mundial de futbol.

Por lo tanto, y sabiendo que a mi no me afecta en lo más mínimo que gane o no gane la selección nacional (porque gracias al cielo y todos los santos desde hace unos cuantos años recuerdo muchisimo más que 1650 minutos por año), deseo de todo corazón que, para aquellos que lo necesitan para tener algo que recordar del año 2006, nuestra selección nacional levante ese pedazo de oro y lo traiga a nuestra tierra, al menos por 4 años, al grito de "¡Somos Campeones!"

Mael.

PD: ¡Muy feliz cumpleaños "pendex"!¡Y muchas gracias por dejarme ser tu HERMANO MAYOR!

2 comentarios

  1. Frank Says:
  2. ¿Pensaste en la idea de tener un diario?
    Es muy útil para cuando uno quiere recordar.

    A mi me gustaría mucho tener uno, porque los problemas que vos tenés con los primeros 18 años de tu vida, yo a los 16, los tengo con todos.... Y sería realmente bueno cada tanto sentarme a leer un poco qué y cómo era cuando tenía x años.....
    Pero así como tanto me gustaría, tantas veces lo intenté y nunca dio resultado. Siempre lo termino dejando al 2º día.

    Algún día progresaré, maduraré y seré capaz de tener uno. O mejoraré mi memoria, o no tendré más nostalgia de no poder recordar el pasado.
    Quizás algún día prefiera mirar al futuro.

     
  3. Mael Says:
  4. Lo del diario lo pensé, pero el tema es que pasaría más tiempo escribiendo lo que viví que viviendo... por lo tanto no me cierra mucho el tema.

    Con el tema de la buena memoria había un cuento de Asimov que decía algo asi como que aquel que recordaba todo lo único que podía hacer era pasar tiempo recordando lo que acababa de recordar, por lo que en realidad era sólo un recuerdo.

    En otras palabras lo bueno de los recuerdos es poder ir a buscarlos y que estén, y que sean genuinos, y que tengan alguna experiencia de la que podamos haber sacado algo de enseñanza... si no fuese así, ¿para qué tenerlos? Mejor hacer un reseteo como para liberar RAM de vez en cuando si solo son datos basura ¿no?

    Saludetes,

    M.

     

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